lunes, 23 de abril de 2012

CONVALECENCIAS



Si por alguna razón que ahora mismo no consigo encontrar la Gin se hiciera famosa, tendría fans, que son una cosa gritona y hortera muy relacionada con las caderas de Elvis, las melenas de los Beatles y el horrible teñido de Justin Bieber. Todo de muy mal gusto, vamos. Como ella, que se queda extasiada ante los escaparates de los bazares chinos y pasa de largo ante unos zapatos de Lanvin divinamente presentados,

Yo, por supuesto, y como dama dama que soy, no tengo fans sino admiradores. Cautivados por mi natural modestia, mi belleza singular y este peinado de Llongueras tan atrevido que luzco rutilante. Es lo que tiene el estilazo, que despierta admiración y envidia, no fanatismo ni griterío.

Y estoy muy contenta con mis admiradores. Que fue anunciar el Gafapasta que me encontraba pachuchona y quedar cuasi oculta bajo una montaña de telegramas, cartas, billetes, notas, e-mails y regalos y más regalos interesándose por mi salud y deseándome una pronta recuperación. Pues no estaban preocupados ni nada algunos salones elegantes de temporada pensando que el próximo verano no podrían contar conmigo para los Charities de Montecarlo, los Hamptons, Baden-Baden y Vilanova i la Geltrú-Vilanova i la Geltrú.

Pero quiero tranquilizaros bien tranquilos. Porque una claro tiene unas edades y unos prontos que afean la salud de hierro forjado que disfruté desde mis primeros mordiscos. Que no es porque yo lo diga pero es que no estoy estupenda, no, estoy ... lo siguiente. Pero tuve sí un extraño mareo como de pitiminí, una indisposición, un sofoco rococó, un aire como un desaire, que me postró en la chaisse longue toda dengue y soponcio.

Al día siguiente estaba como siempre, feliz como una perdiz, elegante como un guante y mucho más divina que la emperatriz Josefina. Y preguntándome de dónde me habrían venido los malestares. Porque el Gafapasta otra cosa no, pero nos alimenta que es un primor. Con piensos de codorniz al Sauternes y venado a la crema de frambuesas, y para beber sólo Pommery y aguas minerales de pozo artesiano japonés o de glaciar neozelandés ecológico.

Y mira por donde me da a mí, que toscamente encantadora es pero no por eso menos perra, que ha sido cosa de la Poligonera. Que para dejarme en mal lugar durante el paseo y que en vez de tacón de diva pareciera al caminar alpargata de viejuna, me cambió el botellín de Evian por un gaffaronazo de agua del grifo de ese que le gusta a ella, que ni tiene paladar ni tiene vergüenza.

En fin, que gracias por los bombones de Neuhaus y de Pascal Coffet, por las botellas de Dom Perignon y de Röederer, y por los canapés de salmón frío a la crema de trufa. Divinas las mañanitas de encaje y delicadísimo el parfum Pour Glenda que me han dedicado en Chanel. Eso sí, al admirador que me agasajó con una cinta casette de Los Indios Tabajaras para que estuviera entretenida, que sepa que le he borrado de la lista y que como se atreva a pedirme audiencia le meto la casette por el corvejón, mismamente.

Lametones y relametones para todos. Que estoy que parezco la Lola Flores: como nunca.

martes, 10 de abril de 2012

NOSTALGIA DE PRIMAVERA



Ya sé que me puede por aquí mi lado frivolón y rocambolesco. Pero, aunque sea de Moschino, una también tiene su corazoncito, y de vez en cuando echa de menos al Chicoguapo.

Si ya sé yo que mañana os va a contar algo el Gafapasta en su blog, porque mañana es día once de abril y el once de abril fue cuando el Gafapasta me dejó empantanada con la casa a medio recoger y se largó a Madrid. A estas horas estaba yo en la calle luciendo el palmito en plena Semana Santa de entonces, porque luego se me iba en autobús y hasta el día siguiente no me tocaba calle. Que estaba yo asumiendo que me tocaba un largo Sábado Santo de sepulcro y sudarios, muy descansadita, eso sí.

Y a media tarde del sábado, que me vuelve el jefe de su excursión y resulta que viene con un Chicoguapo (qué digo yo guapo, guapísimo como poco) y con una maleta enorme enorme. Que fue verles y decirles yo a las gatas, niñas, haced sitio que la familia ha crecido. Y pasé del Gafapasta, que ya le tenía muy visto, y me fui a olisquear al Chicoguapo, que olía a buena persona y a dulce de leche y a mate uruguayo. Y claro, fue oler esas cosas tan ricas y caer yo rendida y enamorada como una tonta y ponerme a hacer zalamerías hasta que vi yo que el Gafapasta empezaba a ponerse celoso y le tuve que hacer un par de monadas de apaño.

Anabotella también tuvo ojitos para el Chicoguapo. Porque los dos eran muy de fríos y de achuchones para quitarlos, que enseguida empezaron a compartir sofá y a pasarse calorcito. La gata tonta, la Tiberio, no. Fue la única a la que el Chicoguapo no conquistó ni en dos segundos ni nunca. Que la muy bruja le bufaba cada vez que le tropezaba por el pasillo y hasta hizo un par de amagos de atacarle y arañarle. Ni aunque Anabotella y yo le explicáramos que como tocara al Chicoguapo salía ella directamente por la ventana le cambió la actitud. Pero ella se lo perdió, que el Chicoguapo era además bromista y divertido y empezó a bufar a la gata tonta cuando se la cruzaba y a ella se le salían por el hocico los amagos de infarto de puro susto.

Yo al Chicoguapo, qué queréis, le quise una montaña, dos montañas, una cordillera. Vestía estupendamente, le sentaba todo estupendamente, era mimosón y hablaba con un acento raro que a mí me revolvía el potorrito de puro gustirrinín. Y le echo mucho de menos, igual que cuando se puso malo y se lo llevaron a un sitio que se llama hospital y luego venía el Gafapasta todo triste y todo nervioso a casa y me sacaba de paseo y nos daba la comida y se volvía a marchar más triste y más nervioso después de decirme que iba a comprar un perrito de peluche para el Chicoguapo porque le había dicho en el hospital con una sonrisa triste que me echaba de menos. "Echo de menos a Glenda". Qué tonto. Y yo le echaba de menos a él, y por eso me puse tan tontona cuando regresó a casa, que ya no había forma de despegarme de su lado. Que notaba yo que algo no iba bien y tenía que cuidarle, que para eso en esta casa de locos soy yo la única responsable. Y me echaba la siesta con él y todo para vigilarle las 24 horas.

Sigo echándole de menos. Me pone triste ver triste al Gafapasta y por eso cuando estamos juntos hago como que no me acuerdo y que me lo paso chupi con la Gin y miro mal a las gatas y le enseño los catálogos de Moschino y le digo que estoy enamorada de unos zapatos y de un bolso que he visto en Percha. Pero cuando el Gafapasta no está, sigo buscándole, buscando al Chicoguapo por toda la casa. Porque una mañana se marchó muy malito, muy consumidito, como un suspirito de monja, que no tenía fuerzas ni para caminar y tuvieron que venir a buscarle. Y ya no regresó nunca. Y me dice el Gafapasta que está con Lola esperándome en alguna parte llena de luz entre las nubes pero yo sé que el Chicoguapo nunca se hubiera ido de viaje sin despedirse de mí. De mí que le hubiera seguido como una cordera enamorada hasta el fin del mundo.

domingo, 1 de abril de 2012

MENUDA HIPPIE


Me vais a perdonar, pero a la Gin la soporto cada vez menos. Que basta ver la foto para ver lo que hace cuando le digo que me planche al vapor los tules y las gasas y me abrillante los taconazos. Ale, a la bartola encima del sofá con la cabecita turuleta esa donde pone la suya el Gafapasta para hacerle arrumacos cuando se siente a ver Sálvame en la tele.

Y no es ya que sea vaga, que lo es, y descarada, que lo es, y desobediente y mal dispuesta, que para qué voy a contar. Es que no tiene bastante con ser poligonera, borrachuza, botellonera, díscola y ordinariota. No. Ahora se ha vuelto hippie y le ha dado por el flowerpower , la armonía universal, el amor cuántico y las playas de Ibiza.

Vamos, que es salir a la calle y abalanzarse encima del primer transeúnte que le haga ojitos. Y allá que te corre, allá que te salta, allá que te sube y allá que te lame el hocico y la carota dejándote perdidita de babas. Que a la gente, que suele ser medio tonta, le hace gracias. Pero a saber qué gérmenes tiene esta en la bocaza con todo lo que husmea basuras y lodazales. Le da igual lo de ir atada a correa perpetua por mala y escapista. Ella tiene que organizar un numerito por donde pase. ¿Que puede salir corriendo de duna en duna y de cuesta en cuesta? Pues nada, a escalar el Kilimanjaro. ¿Que no se puede soltar? Pues ahora te enteras y te chupo.

Porque mucho amor universal y muchas diademas de flores en las orejotas peludas. Pero lo que pasa es que me tiene envidia y me quiere robar el protagonismo. Di que para eso tengo yo esta cadera generosa, para abrirme paso a puro culazo y recuperar el espacio.

A Ibiza no, mona, lo que tenías que hacer es largarte a San Francisco y perderte por El Castro. Y de paso te llevas al Gafapasta, a ver si se encuentra un novio como el James Franco en la peli de Harvey Milk y me dejáis tranquila. Pero antes me lo dejas todo bien planchado y recogido, so ceporra, que me tienes enferma de jartura.

http://www.youtube.com/watch?v=xB2nqzkE86Q&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=EhbxI5eVnM4

lunes, 26 de marzo de 2012

En ocasiones veo ... setters. Volumen 2.


Mira que a mí me gusta la playa. Pero es que el Alcalde Pavisoso y Antonio, el Esbirro, nos lo están complicando mucho por Santander. Y de todas formas, desde que el Gafapasta fue abducido por la Secta del Setter, no hay manera de darse unos baños de ola tranquilos.

Porque ahora lo de la playa es a doble alternativa: o con setter, o con setters. Que si vamos la familia, hay que aguantar a la Gin, que se desboca por los arenales y enloquece por las rocas en busca de bogavantes. Y si vamos con la secta, hay que aguantar a la Gin. Que se desboca por los arenales, enloquece por las rocas en busca de bogavantes y se desparrama duna arriba duna abajo por un ecosistema frágil para terminar de romperlo. Y además, otro montón de setters, muy simpáticos, que no digo yo que no lo sean, muy guapos que no digo yo que no lo sean, pero todos igual de majaretas. Y ladrones de palos.

Que ayer como hacía un día estupendo nos marchamos por la tarde a Liencres y nos llevamos a nuestros humanos. Como dieciséis perros y doce humanos o cosa parecida. Y como la playa estaba hasta arriba, pues pusimos rumbo a la ría del Pas a través de dunas y pinares. Todo una locura, claro, porque todos empiezan a correr a la vez y me marean muchísimo. Tuba se pone a ladrar a todos y a mordisquear el culo a Dallas. Y la poligonera a su bola que lo mismo se aparece por oriente que por occidente y no hay manera de saber qué hace. Aunque yo he llegado a mis propias conclusiones. Que ella dice que corre al viento porque es un espíritu libre, pero yo creo que es una hippy borrachuza y que se larga detrás de los montes de arena a sacar una petaca de Calimocho Don Simón.

En la ría una tarde divina. Porque yo me meto en remojo para que la corriente me acaricie y me imagino que estoy en un Spa de Beverly Hills o en un tratamiento termal en Baden Baden y me medio olvido de toda la chusma que me rodea.

Hasta que claro, se empeñan en robarme los palos. Que los palos son míos. Todos. Misssss palosssss, misssss regalosssss de cumpleañossssss, mis tesssssorrrrooosssss. Y me pongo yo toda Gollum. Que había un palo espectacular de grande en la ría y se lo querían apropiar Dallas y Lola. Que por cierto, no sé yo por qué todas las bóxer que conozco se llaman Lola, en fin, qué repetitivas. Y a mí es que se me fue subiendo el labio solo, hasta que me asomaron los dientes y me sentí muy muy tentada por arrojar un bocado al hocico de Dallas. Y parece que lo entendieron bien. Pero tuve que dedicarme toda la tarde a cuidar mis palos, que en cuanto me despistaba, aparecía por allí Lisa, o Hidra, o Patrick, o Luga o algún otro bicho chiflado para hacerme rabiar y robarme mis tesoros.

Y al final para nada, porque ya no hay respeto, y porque yo a la nena, por muy poligonera que sea, cariño le tengo, así que cuando se aburrió de rebuscar por las dunas y hacer de mirona y de molestar a unos señores que llevaban muy poca ropa y buscaban a otros señores con menos ropa todavía (la muy cochina, que luego viene y me lo cuenta), se acercó al agua y empezó a robarme todos los palitos todos. Qué sofoco.

Lo peor de todo, que al regresar a casa en el coche de Carmen y Germán, la poligonera se tumbó en el suelo y con mucho disimulo echó la pota. Que ya digo yo que entre las dunas lo que hace la muy loca es darle al botellón de calimocho.

No la vuelvo a sacar de casa.

jueves, 22 de marzo de 2012

LA PRIMAVERA LA SANGRE ALTERA



Mira que me hacía ilusión a mí lo de dar el salto a la política y poner un poco de sentido común y de elegancia en ese mundo tan poco fino. Pero al final me pareció que había demasiado barro y muy poco glamour. Nada que ver con mi idea de una campaña inteligente y civilizada, con caucus a lo Iowa en casas de ancianitas adorables y comprometidas que te invitan a té y discuten de política entre despelleje de vecina y despelleje de vecina. Que con lo resultona que soy yo en el regate corto, me llevo a la militancia de calle. Pero nada. Todo muy bronco y muy absurdo. Así que recogí mi guillotina plegable y mi canesú de temporada y me retiré de la carrera. Nunca más. Como mucho, asesorar en materia de camisas a Mañanes, que como es amigo del Gafapasta me resulta más simpático. Y es que está muy necesitado de asesoría, me parece.

Como no hay mal que por bien no venga, me curé el sofoco durante una semana en las Bahamas. Que en esta época del año es un destino fino y elegante. Y siempre te encuentras con algún aristócrata que te reconoce por la calle de cuando eras portada del CanVogue y rutilabas por las pasarelas de París. Que para la hora de la merienda, está bien un aristócrata adinerado y aburrido. Para por la noche, pues siempre te encuentras a un limpiapiscinas o a un salvavidas o a un camarero joven y cachas dispuesto a hacerte aullar a la luna llena.

Lo malo siempre es volver. Que no gana una para disgustos. Lo primero de todo, una campaña de Loewe para democratizar sus bolsos. Y en cuanto vi a los niñatos y niñatas que van a usar Loewe a partir de ahora, cogí todo lo que encontré por casa y lo tiré a un contenedor. No sé dónde vamos a parar: ahora va a resultar que llevas un bolso de Vuitton y pareces una bollera gorda, ordinariota y valenciana; llevas un Loewe y pareces una tonta de Serrano con bigudíes en vez de neuronas.

Luego la Nena. Que la cabra tira al monte y la poligonera al callejón. Y mira que le decía yo que al final el Gafapasta se iba a enfadar con ella y se le iba a acabar lo de galopar por parques y playas si empezaba a escaquearse para salir de botellón y fumar petas. Y ella que no, que si al Gafapasta lo tenía controlado con lametones, ojitos y zalamerías, y que si déjame en paz tía que eres un rollo viejuno. Pues hala, ya lo consiguió, condenada a correa perpetua sin remisión de pena.

Eso sí, no hay mal que por bien no venga. Porque ahora como está atada todo el día, cuando tengo ganas de hacer un poco el macarra le tiro unos tientos con los colmillos al biés y como no se puede mover le mordisqueo la pechuga y las orejotas. Y además, el Gafapasta dice que habrá que hacer andar a la loca esa y en vez de llevarnos a pacer al parque nos baja al centro de la cité. Los parques son aburridos para una señora elegantona como yo, pero las tiendas y los escaparates me fascinan. Así que ha sido empezar a salir por las noches de escaparate en escaparate y bajarme yo por las mañanas a llenar el armario que vacié de Loewes con ropa sensata y elegante. Que me he comprado siete vestidos DI VI NOS de Valentino en Percha, Espacio Bahía. Entre ellos el de la foto, pero en crudo, y uno camisero y ligerito en sedas y bordados de flores que es un ES CÁN DA LO. Y hasta un Miu Miu encantador de algodón estampado en un out let. Barato y de la temporada pasada, pero para ir a la compra, una maravilla.

La Gin ha protestado porque dice que los Loewes se los podía haber regalado a ella. Pero la he mirado fatal y le he contestado que se compre un chándal en los chinos o se pase un rato por Strafalarius, pero sobre todo que deje de darme la paliza que volví de Bahamas en modo zen.

lunes, 12 de marzo de 2012

DIARIO DE CAMPAÑA


Como hace un tiempo estupendo me he puesto un traje de punto ligero de Nuno Alves y unas manoletinas súper cómodas de Victorio y Luchino y me he tirado a esas agrupaciones socialistas para continuar con mi campaña. Y yo muy limpia, que todavía no he mordido a nadie ni he enviado a la Gin para que se haga pis en las urnas. Pero estoy viendo mucha pero que mucha cochinería.

Por ejemplo, el otro día me dijeron en Santander que una lista formada por una gran dama, una poligonera, una gata tonta, una gata mala y un Gafapasta no era paritaria. Y no hubo manera, a pesar de que les dije que si esperaban un poco me llegaba hasta la bahía y me traía un chaparrudo, un besugo y un bogavante y que con eso quedaba paritario y requetefresquito. Pero me decían que se iba a mojar el sobre y que haberlo pescado antes.

Y luego la prensa, uff qué sofocón la prensa. A mí me da que hay digitales con odio a las perras y al estilazo. Y ya si eres perra con estilazo, pues te ignoran. Sólo por hacer daño. Porque ellos saben de sobra que en las asambleas celebradas, el 119 % de los votos han sido para mí. Al menos eso es lo que me dice desde el centro de datos la gata tonta. No sé yo si Tiberio era la más adecuada para esas labores de ingeniería telemática. Pero es lo que hay. Le dije yo que si no sería demasiado y que si había calculado bien y ella me dijo que sí y la gata mala se rió. No sé yo si por estar contenta o porque con la envidia que me tiene quiere que haga el ridículo. Pero como la necesito para intrigas palaciegas no puedo reñir con ella ahora.

Y luego los foros. Que parecen todos medio pitbulls de pelea, todo el rato enfadados y llamándose cosas. Y yo me estreso mucho y no gano para tilas de los sofocos. Pensé en abrir un perfil en Facebook a la poligonera, y dejar que se maneje ella en esas redes. Pero no quiero que aprenda esas cosas, que bastante me está costando convertir a la nena en una señorita.

Y luego las asambleas. Que mando de interventora a la Gin y sale corriendo como loca, que casi me la atropella un coche, porque había a la puerta señores con caras como malencaradas y la pobre cogió miedo. Y luego mandé de interventora a la gata tonta y se confundió de calle y preguntó que por dónde se iba a Invervención y me la mandaron a Hacienda y casi me la detienen por fraude fiscal, que resulta que no había declarado sus inversiones en conservas de sardinas. La Anabotella, la gata mala, quería ir a bufar a los que no me votaran pero ya le dije yo que eso no me parecía bien, que yo era muy de democracia jacobina: hasta que llegas al poder hay que ser súper estupenda, luego ya sacarás las guillotinas del bolso.

Pero ni en eso me parece que sea yo muy original, porque a poco que te fijes, bolsos y bolsillos están llenos por doquier de guillotinas, cuchillos cachicuernos y katanas de samurai bien pero bien afiladitas. Aunque yo lo hago por jacobinismo convencido, que no veo que estas otras guillotinas sean tan filosóficas ni estén tan bien argumentadas desde el punto de vista del Racionalismo Ilustrado.

Pero yo no me voy a parar. Me estoy barruntando las trampas cual cerda trufera. Que ya veréis cómo al final después de tener comprometidos unos seiscientos ochenta avales de cuatrocientos (siempre según los cálculos de la gata tonta) no me vota nadie. O me dan el pucherazo.

Eso sí, que soy la candidata mejor vestida, mejor peinada y mejor argumentada, la más carismática y la más salada, la más modesta y la más molesta, eso no me lo va a quitar nadie. Y he salido yo ganando mucho, que el punto de Nuno Alves no lo conocía yo y es megacómodo y megasencillo y meganatural. Y con un poco de rouge entre las barbas de la bocaza y una sombra de ojos verdeanaranjada a juego con las manoletinas, esta noche arraso en la reunión con la Federación de Salmónidos Socialdemócratas del Alto Asón. Y esos o me votan o les hago pienso para las gatas, que lo sepan.

jueves, 8 de marzo de 2012

GLENDA. RETRATO DE UNA CANDIDATA MUY PERRA


Anubis mío, la que se está organizando con mi precandidatura a la Secretaría General de los socialistas cántabros. Que me estoy convirtiendo en la única candidata capaz de morder el espacio a la derecha local, y un pedazo de nalga si se tercia. En la única capaz de unir al partido y en la más clara defensora de la máxima Una zarpa, un voto.

He estado ocupadísima desde la última manifestación, organizando mi fondo de armario por colores y por agrupaciones. Que si un Chanel para hablar con la Comarcal de Liébana, que si un Lacroix para manifestarme en Comillas, que si un Versace verde menta para un encuentro con ganaderos. Y hasta me he tenido que cambiar de nombre, que me dice mi Community Manager que Glenda María de la O y Glendamaría suenan un poco a culebrón hondureño. He descartado Mami, que es como me llama la insulsa de la poligonera, como si yo hubiera podido parir semejante engendro basto y maleducado. He descartado Estaquienés , que es como me llama la gata tonta, que no se entera de nada. Tampoco me ha parecido oportuno Estadequevá, que es como me llama la envidiosa de la gata mala, que está que araña con mi candidatura. Dejaesebalón, Nomuerdasalniño, Notecomasalniño, Correquevienensuspadres son las cuatro variantes preferidas por el Gafapasta para llamarme, pero tampoco me parecen muy adecuadas para una candidata. Así que me he decidido, a lo culebrón radiofónico de los 60, por Simplemente Glenda. Glenda, esa perra conocida anteriormente como Glendamaría.

Esta mañana me han hecho una entrevista para Le Journal de Epinay-sous-Senart, el pueblo de la tatarabuela de la tatarabuela de mi tatarabuela, Coco la Glamourouse. Que ya dicen que una descenciente del Brie será presidenta del gobierno español en una o dos legislaturas. Qué monos. Y como estamos ante el Decimosegundo Congreso, me han hecho una de esas divinas entrevistas con respuestas cortas: Glenda en Doce Preguntas.

1. ¿Un personaje histórico? - Robespierre, claro. Con la guillotina debajo del brazo siempre, qué divino y qué eficaz. Tampoco está mal Rin-Tin-Tin.

2. ¿Una comida? -La pechuga de capón con salsa de foie y cerezas. Es definitivo.

3. ¿Una bebida? -Sólo bebo Champagne, mi vida.

4. ¿Un acontecimiento histórico? -La masacre de pastores de Brie perpetrada durante la guerra de trincheras por los ejércitos alemán y francés. Una catástrofe. Murió esa otra tatarabuela de otra tatarabuela de mi otra tatarabuela, dama al fin pero aguerrida, Nelly Pompadour. Y el tatarabuelo del tatarabuelo de un tatarabuelo, Le Comandant Noir. Tengo sangre de heroína en mis venas.

5. ¿Un libro? -El hombre que amaba a los perros, de Leonardo Padura. Pensé que sería una biografía del Gafapasta, pero habla del asesino de Trostky. Pero como escritor me quedo con Walter Scott, que se arruinó por cuidar a su jauría de Deerhounds (con lo monos que son los Deerhounds, para las largas noches de invierno me vendría bien uno jovencito).

6. ¿Qué les diría a los militantes socialistas de Cantabria? -Votad por mí, que no muerdo. Bueno, sólo si es necesario.

7. ¿Qué es para usted la elegancia? -Le Glamour, c'est Moi.

8. ¿Qué diría a sus oponentes? -No os preocupéis, perder ante una gran dama como será para vosotros un gran honor. No hay que avergonzarse.

9. ¿Su mayor virtud? -Es evidente, la modestia.

10. Nunca sale a la calle sin ... -Unas perlas discretas y elegantes, un bolso de Prada, unos Manolos de taconazo ... Siempre sencilla.

11. Se molesta cuando le llaman ... -Humanoflauta, no soporto lo de humanoflauta. Mis greñas y rastas son totalmente naturales y están limpias. Y además, yo toco el piano. Debussy, sobre todo.

12. ¿Qué le puede aportar una perra como usted a una secretaría general como la del PSC? -Le diría que glamour, clase, estilazo, pero lo que le voy a aportar de verdad es muchos dolores de cabeza, porque pienso poner a tout le monde bien firme. Yastabién. Guau.